El concepto de proforestation (proforestación o conservación activa de bosques) está ganando cada vez más terreno frente a la reforestación, ya que se considera más eficiente y sostenible para reducir las emisiones de dióxido de carbono y preservar la biodiversidad.
¿Por qué preferimos la proforestación frente a la reforestación?
- Eficiencia de los bosques existentes: Los bosques existentes, especialmente los nativos o intactos, tienen una mayor capacidad de captura de carbono que los bosques recién plantados. Los bosques intactos también proporcionan una biodiversidad más rica.
- Resultados rápidos: La reforestación requiere mucho tiempo hasta que los árboles alcanzan un tamaño en el que pueden capturar cantidades significativas de dióxido de carbono. En cambio, los bosques existentes funcionan como sumideros de carbono inmediatos.
- Sostenibilidad ambiental: La restauración de la deforestación y los bosques degradados requiere menos energía y recursos que plantar nuevas áreas donde la calidad del suelo o las condiciones climáticas no son favorables para el crecimiento.Las áreas forestales que ya tienen vegetación existente, como bosques talados o dañados, son más fáciles de restaurar porque:
- El suelo suele ser ya adecuado para el crecimiento.
- Pueden quedar sistemas de raíces vivas, semillas u otros mecanismos naturales de regeneración que apoyen la recuperación del bosque.
- Se necesita menos intervención humana (por ejemplo, menos trabajo de plantación o mejora del suelo).
- Impactos ecológicos: La reforestación, si se realiza con especies no nativas, puede afectar negativamente al ecosistema local y al ciclo del agua.
¿Cuál es la esencia de la proforestación? La esencia de la proforestación es proteger, restaurar y regenerar los bosques existentes, preferiblemente con mínima intervención humana. Esto incluye detener la deforestación, reducir la tala ilegal y promover la regeneración natural.
Si una organización o proyecto, con la ayuda de OurOffset, apoya la proforestación, está en línea con las recomendaciones científicas más recientes, que indican que mantener los hábitats y ecosistemas naturales es una de las medidas de protección climática más efectivas.
Este enfoque, que prioriza la conservación de los bosques, realmente representa una diferencia significativa frente a los programas de reforestación. Los créditos de carbono acreditados a través de la proforestación son extremadamente valiosos porque:
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Captura de dióxido de carbono realizada: Estos créditos representan una captura de CO₂ que ya ha ocurrido, y no un evento futuro o una promesa. Esto garantiza que la compensación de emisiones tenga un impacto inmediato en la mitigación del cambio climático.
- Protección y conservación de bosques: Se protegen los bosques de la tala, lo que evita la liberación del CO₂ ya capturado. Así, los bosques previenen emisiones adicionales.
- Impacto a largo plazo: A medida que pasan los años, los bosques capturan dióxido de carbono adicional a través de su crecimiento natural, lo que aumenta aún más la eficacia y el valor de los créditos.
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Ventajas ecológicas: La conservación de los bosques no solo tiene un impacto positivo en la captura de dióxido de carbono, sino también en la preservación de la biodiversidad, la protección del suelo y el mantenimiento del ciclo del agua y los ecosistemas locales.
Este modelo garantiza que los créditos de carbono tengan un impacto climático real, medible y duradero, y no se basen únicamente en promesas. La proforestación es, por tanto, una forma eficaz y fiable de luchar contra el cambio climático, especialmente cuando los créditos vendidos cuentan con certificaciones y se basan en estándares que garantizan la transparencia y la credibilidad.
Las emisiones de dióxido de carbono restantes después de la deforestación no pueden acreditarse directamente como créditos de carbono, ya que durante la deforestación una parte significativa del dióxido de carbono almacenado en los árboles regresa a la atmósfera (por ejemplo, a través de la combustión o la descomposición). Por esta razón, la restauración de la deforestación y los bosques degradados no cumple con los principios de los créditos de carbono, que generalmente requieren una captura de dióxido de carbono real y adicional (adicionalidad).
Los criterios fundamentales de los créditos de carbono:
- Adicionalidad: Solo los proyectos que no se realizarían sin la actividad específica reciben créditos de carbono.
- Permanencia: El dióxido de carbono capturado debe permanecer almacenado a largo plazo y no debe regresar a la atmósfera.
- Evitabilidad: La reducción o prevención de la deforestación (con estándares estrictos como, por ejemplo, los programas QFCS) puede ser acreditable si se demuestra que el proyecto realmente reduce el nivel de deforestación.
QFCS es la abreviatura de Quality Forest Carbon Standard
Este estándar se centra en la protección forestal y la medición creíble de las emisiones evitadas. Su objetivo es contribuir a la reducción de las emisiones globales de dióxido de carbono mediante la protección, el mantenimiento y la prevención de la tala de los bosques existentes.
Características principales:
- Emisiones evitadas: El sistema QFCS se centra en la conservación de los bosques existentes y la retención del dióxido de carbono almacenado en ellos, lo que evita las emisiones resultantes de la tala de árboles.
- Credibilidad: El programa mide las emisiones evitadas con métodos científicamente fundamentados, por lo que los créditos de carbono emitidos sobre esta base son fiables y valiosos.
- Sostenibilidad: El estándar promueve la regeneración natural de los bosques y su capacidad de captura de carbono a largo plazo, apoyando la conservación de la biodiversidad.
El programa QFCS ofrece una oportunidad para aquellos que desean apoyar la protección climática de manera realmente efectiva y creíble, ya que documenta directamente las emisiones evitadas y no se basa en posibilidades futuras.
